Manifiesto a favor de la Escuela Pública Vasca en Vitoria-Gasteiz

La escuela pública vasca se siente orgullosa de atender a los retos que plantea la sociedad de hoy y de responder con estándares de calidad a un alumnado diverso y a familias que también lo son.

Hacemos una apuesta clara por la educación inclusiva, para toda la población, que la escuela pública sea para todas y para todos. Apostamos por la educación pública como elemento fundamental de cohesión social y creemos en la necesidad de trabajar por la inclusión de todas las personas en esta sociedad.

Creemos que la gestión de la diversidad es uno de los mayores retos y oportunidades a los que nos enfrentamos hoy en día, y que de nuestra capacidad como sociedad para gestionar de manera adecuada esta diversidad depende en gran parte nuestro futuro.

Consideramos que en este momento esa gestión presenta graves déficits en el sistema escolar. Se trata de cuestiones detectadas y denunciadas desde hace años por diversos estudios e informes de instituciones públicas, a las que no se ha dado respuesta, y que se vienen agudizando en los últimos años.

Se está produciendo un profundo desequilibrio entre las redes pública y concertada de Vitoria-Gasteiz. Mientras la red pública está recibiendo de manera mayoritaria a la población más desfavorecida de la ciudad y particularmente a la población de origen extranjero, la red concertada se está convirtiendo en un “refugio” para muchas familias autóctonas de clase media y media-alta, de manera que existen centros que están dando la espalda a la compleja realidad social de Vitoria-Gasteiz.

No queremos que se dediquen recursos ni financiación pública a un sistema educativo que instaure dos tipos de escuela para distintas clases sociales. Tampoco queremos una escuela para la población autóctona y otra para la de origen extranjero.

Consideramos que este proceso de segregación es negativo y no contribuye a crear una sociedad cohesionada y solidaria, más bien promueve todo lo contrario. La separación del alumnado en aulas según el color de su piel, origen étnico, clase social o religión, nos parece una base nefasta para intentar conseguir una sociedad más justa y cohesionada donde la diversidad sea un elemento de riqueza y no de exclusión.

El agrupamiento del alumnado de origen extranjero en unos pocos centros escolares es indeseable en el terreno educativo: no contribuye a la integración y al conocimiento mutuo y no ayuda a vivir la diversidad en clave positiva. Además supone la concentración de alumnado con necesidades educativas específicas temporales (por ejemplo, aprender las lenguas de la escuela) y que necesitan de recursos. La administración sigue sin ofrecer medios suficientes a las escuelas que están respondiendo a ese reto.

Denunciamos que el Departamento de Educación actual y sus predecesores, a pesar de ser conocedores de esta realidad, y de sus manifestaciones de buenas intenciones, no han abordado la situación de manera decidida ni han adoptado medidas suficientes para dar una respuesta integral a la creciente segregación del alumnado en la escuela vasca. La Administración vasca debe tomar medidas urgentes frente a la concentración de familias de origen autóctono en unos centros y de familias de origen extranjero en otros, incluso entre centros a veces muy próximos.

Los propios datos del Departamento de Educación del Gobierno vasco evidencian, que en el territorio de Álava el alumnado que se incorpora a las aulas una vez comenzado el curso es derivado, de manera mayoritaria a las escuelas públicas de nuestra ciudad.

El Ayuntamiento de VitoriaGasteiz también tiene algo que decir a la situación planteada. Este Ayuntamiento debe decidir qué modelo de ciudad quiere promover e impulsar medidas para ello. La segregación del alumnado no es coherente con la “Ciudad Educadora” que pretende ser ni con la “Ciudad Amiga de la Infancia” en la que quiere convertirse.

Todas las escuelas y ambas redes, la pública y la concertada, deben responder al reto que les corresponde de cara a la cohesión social.

Propuestas concretas

*La mayor parte del alumnado que se escolariza fuera de plazo en Vitoria-Gasteiz está siendo derivado a algunas escuelas públicas de nuestra ciudad. Frente a esto proponemos:

-Que la comisión de escolarización que gestiona la matriculación del alumnado fuera de plazo respete la proposición no de ley aprobada del Parlamento Vasco en 2009 en la que se establecieron las líneas que no se debían sobrepasar a la hora de escolarizar alumnado recién llegado. Se evitará así el llegar a incorporar hasta nueve alumnos fuera de plazo en una sola aula en un solo curso, como ha llegado a ocurrir.

-Que en dicha comisión de escolarización estén presentes agentes educativos hasta ahora excluidos, como los representantes de las familias y de los sindicatos.

Que no se permita a las aulas con baja diversidad cultural comenzar los cursos por encima de ratio, “blindándose” de esa manera a nuevas incorporaciones a lo largo del curso, incorporaciones que por ese motivo deberán asumir otras escuelas, sobre todo pertenecientes a la red pública.

-Que se produzca la incorporación del profesorado de refuerzo necesario de manera inmediata a un centro a medida que llega nuevo alumnado fuera de plazo.

*Frente a la concentración de alumnado de familias autóctonas en algunas escuelas y de familias de origen extranjero en otras proponemos:

-Los recursos económicos y humanos deben ir unidos a la respuesta que los centros educativos den a los retos y necesidades sociales. Las escuelas que escolarizan alumnado desfavorecido o con necesidades educativas específicas deben contar con más recursos económicos y humanos que aquellas que no lo hacen.

-Desactivar el baremo que premia la baja renta familiar a la hora de la matriculación porque lleva a expulsar a las familias de clase media de determinados centros públicos. La escuela pública tiene vocación de ser la escuela de todo tipo de familias y consideramos positivo que estén presentes familias de distinta condición social.

-Que la Administración haga cumplir los criterios de matriculación que garantizan la equidad. En este sentido habría que examinar propuestas como una oficina de matriculación única que podría ayudar a gestionar de manera más clara la información que se da a las familias, evitando procesos informales de selección del alumnado.

-Es necesario eliminar aquellas trabas que impiden que las familias con menos recursos tengan acceso a determinadas escuelas como es el caso de las cuotas o determinados gastos extraescolares. La gratuidad de la enseñanza está garantizada por ley en todos los colegios financiados con fondos públicos. Todos los centros educativos de Gasteiz están financiados al 100% por fondos públicos, por tanto, todas las familias tienen el derecho de acceder a todos los centros de forma gratuita y en condiciones de laicidad.

-El alto grado de interinidad de las plantillas en muchos centros públicos de Vitoria-Gasteiz impide impulsar y dificulta la continuidad de los proyectos educativos. Por ello, solicitamos que se adopten las medidas necesarias para terminar con el exceso de interinidad del profesorado.

Proponemos que agentes educativos e instituciones aborden de manera conjunta la situación, de cara a plantear un plan estratégico que conlleve la implicación social de todos los centros educativos de la ciudad que quieran seguir recibiendo financiación pública.

Deseamos añadir que:

La experiencia en otros contextos de la diversidad cultural ha demostrado que es necesario hacer unas políticas activas que promuevan la presencia de alumnado diverso en todo tipo de centros. En las escuelas con concentraciones de alumnado desfavorecido es necesario desarrollar proyectos educativos de alta calidad y crear escuelas de altas expectativas que permitan, además, atraer al alumnado de diversos extractos socioeconómicos y culturales.

Es necesaria una reflexión sobre los modelos lingüísticos. La sociedad conduce a una buena parte de la infancia inmigrante a modelos que están siendo abandonados por la población autóctona. Asimismo es también necesaria una reflexión sobre la asignatura de religión. Estamos a favor de una escuela laica, de modo que la religión no sea impartida en el centro escolar sino que pertenezca a la vida personal de cada cual.

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Es necesario que se apoye a las escuelas y a las familias para el desarrollo de planes de convivencia e interculturalidad que ayuden a vivir esta experiencia desde la oportunidad.

Vemos con preocupación la grave falta de implicación en favor de la Escuela Pública demostrada por la Administración en estos últimos años, por eso consideramos urgente que desde las instituciones se haga una clara apuesta por una Escuela Pública Vasca de calidad, eje vertebrador, fundamental y prioritario del sistemas educativo vasco.